La importancia del tamaño de las partículas en el aire

Los purificadores de aire pueden ser altamente beneficiosos para la salud de niños, adultos mayores, y personas con sensibilidades respiratorias como alergias, asma, rinitis o dermatitis atópica ya que filtran partículas como el polvo, polen, esporas de moho, humo de cigarro, bacterias y virus. Pero además, también son de gran utilidad para todas las personas que busquen proteger su salud mejorando la calidad de aire que respiran.

Para lograrlo, el objetivo de un purificador es filtrar y retener las partículas suspendidas en el aire que se encuentran en ambientes cerrados como nuestro hogar, colegios, clínicas, restaurantes, áreas de trabajo, y otros.

Pero así como cada partícula tiene un origen y tamaño diferente, los filtros de aire en los purificadores tienen características y capacidades distintas, por lo que no todos filtran con la misma eficiencia.

A continuación, conozca más sobre el tipo de partículas que existen, su tamaño y cuál es el filtro adecuado.

Las partículas aéreas y su clasificación

Por su tamaño, el material particulado suspendido en el aire se puede clasificar en tres tipos de partículas: gruesas, finas, y ultrafinas.

Las partículas gruesas miden entre 2.5 a 100 µm (micrones) y representan menos del 1% de las partículas transportadas por aire. Pueden afectar a los ojos, nariz y garganta.

Algunos ejemplos:

  • Polen: miden entre 10 a 100 µm. Es uno de los alérgenos más comunes. Se origina en los árboles, el pasto, las hierbas y las flores.
  • Esporas de moho: miden entre 8 a 10 µm. Es común encontrarlas en casas y ductos de aire. Pueden flotar a través de estos y formar nuevas colonias. Además, pueden incrementar las posibilidades de desarrollar asma.
Partículas gruesas

Las partículas finas miden entre 0.1 a 2.5 µm (micrones) y representan el 9% de todas las partículas transportadas por aire. Se originan en los escapes de vehículos, reacciones químicas y de gas, humo de cigarro, humo de velas prendidas, entre otros. Pueden afectar a los pulmones, ojos, nariz y garganta.

Algunos ejemplos:

  • Polvo doméstico: miden entre 1 a 100 µm. Es frecuente encontrarla en espacios con poca circulación de aire.
  • Bacterias: miden entre 0.5 a 10 µm. Se originan y transmiten en el aire cuando las personas tosen o estornudan. También se desarrollan en sistemas de ventilación con mantenimiento deficiente.
  • Ácaros de polvo: miden entre 0.2 a 25 µm. Responsables de los síntomas del asma y alergias. Se desarrollan en ambientes cálidos, húmedos, y oscuros como colchones, alfombras, sábanas y tapicería.
  • Caspa de mascotas: miden entre 0.1 a 25 µm. Puede encontrarse en la ropa, suelo, alfombras, paredes y muebles.
Partículas finas

Las partículas ultrafinas miden entre 0.003 hasta 0.1 µm (micrones) y representan más del 90% de las partículas que están en el aire. Cuando son inhaladas, se instalan directamente en los pulmones, donde penetran los tejidos y puedes ser absorbidas por el flujo sanguíneo comprometiendo a cualquier órgano del cuerpo humano.

Algunos ejemplos:

  • Humo de cigarro: miden entre 0.01 a 1 µm. El humo secundario tiene una gran concentración de agentes cancerígenos. Al conformarse por partículas muy pequeñas, ingresa con facilidad a las células de los pulmones.
  • Hollín: miden entre 0.01 a 0.3 µm. A largo plazo, la exposición al hollín puede aumentar el riesgo de enfermedades coronarias (de acuerdo a un estudio realizado en el 2007 por The New England Journal of Medicine).
  • Virus: miden entre 0.005 a 0.3 µm. Son las causantes de las enfermedades comunes como la gripe y de enfermedades graves como los SARS. Se transmiten en el aire a través de la tos y estornudos, y por sistemas de ventilación con mal mantenimiento y sin los filtros adecuados.
Partículas ultrafinas

Mientras más pequeñas son las partículas, más peligrosas pueden llegar a ser para la salud. Por su volumen y frecuencia, son prácticamente inevitables en el día a día. Por eso, las partículas suspendidas en el aire son un agente invisible con un gran impacto en la calidad de vida.

HyperHEPA®: el filtro de aire que atrapa partículas de hasta 0.003 micrones

Al buscar un purificador de aire es importante tener en cuenta el tipo de filtro con el que cuenta el sistema, el ambiente y la situación de uso. Esto permitirá definir las características requeridas para encontrar la mejor solución a sus necesidades.

Los filtros HEPA son los más utilizados en sistemas de purificación de aire y ventilación; sin embargo, su capacidad de filtración de partículas es sólo de hasta 0.3 micrones de diámetro.

Con los filtros HEPA convencionales, todas las partículas que tengan una medida menor a 0.3 micrones podrán atravesar fácilmente el filtro y recircular en el aire, entre ellas la mitad de las partículas finas y todas las ultrafinas, que representan más del 90% de partículas que se transmiten en el aire.

Por eso, para aumentar el espectro de filtrado y mejorar la calidad de aire, IQAir desarrolló la tecnología HyperHEPA®, capaz de filtrar partículas 100 veces más pequeñas que un filtro HEPA convencional. HyperHEPA® de IQAir filtra hasta el 99% de partículas suspendidas en el aire, con una capacidad certificada y comprobada de atrapar partículas que alcanzan hasta los 0.003 micrones - las más pequeñas que existen - y removerlas para entregar el aire más puro.